La inteligencia artificial y el futuro

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El padre de la inteligencia artificial el matemático Marvin Minsky  ha declarado en diversas publicaciones científicas cosas que son inquietantes si queremos con imaginación pensar a un cercano futuro. Estas frases me permito de comentarlas en este breve articulo: “Cuando los ordenadores tomen el control, puede que no lo recuperemos. Sobreviviremos según su capricho. Con suerte, decidirán mantenernos como mascotas”. En la revista Life (noviembre de 1970.”¿Heredarán los robots la Tierra? Sí, pero serán nuestros hijos”. En la revista Scientific American(octubre de 1994).
Sin lugar a dudas esto ya se está verificando. Días pasados cruce la parte nueva del aeropuerto de fiumicino en Roma  sin que me controlará un solo ser humano. Todo lo hicieron robot eficientemente preparados a reconocer el rostro, leer digitalmente el pasaporte ,analizar mi carta  de embarcó . Lo mismo sucede en los bancos donde trabajaban treinta personas ahora pueden hacerlo sólo cinco . El cliente puede controlar desde su propia casa la propia cuenta corriente. En algunos países ya existen robot en grado de cuidar ancianos ,de mantener una conversación,de avisar cuando se vence la luz,el gas y el teléfono. Los coches del futuro podrán viajar con pilotos automáticos.Las cosechas y el trabajo de los campos en un futuro no muy lejano pueden ser realizados con la robótica. Las guerras ,el espionaje serán  seguramente posibles sin la presencia humana. Se habla de post humano porque difícilmente el hombre podrá competir con la maquina. “Las máquinas podrán hacer cualquier cosa que hagan las personas, porque las personas no son más que máquinas”. En la revista Muy Interesante (octubre de 1996).
Esto sí bien por un lado aportará soluciones inimaginables creará contemporaneamente la pérdida de trabajo a millones de personas en oficinas ,trabajos domésticos,geriátricos ,bancos y hospitales. Para no hablar  de fábricas,trabajos rurales etc. La soledad existencial , los deseos,las manifestaciones del alma humana podrían ser modificadas. Habló de las relaciones ,del arte , de la familia y de la religión. Todo cambiará en pocos años con una velocidad que rendirá la vida cronológicamente más larga pero sentimentalmente  más corta y fragmentada. La sociedad cambiará, se modificará el modo de hacer política y el estado social tendrá que ser totalmente pensado. Muchos partidos políticos tradicionales están condenados a desaparecer.La ciencia será el nuevo dios y sus principios serán los nuevos dogmas. El hombe una vez más se despertará con la ilusión de tocar el cielo y se quedará  sólo con sus creaturas.Como bien sostiene Marvin Minsky : “Algún día seremos capaces de alcanzar la inmortalidad. Haremos copias de nuestros cerebros. Puede que los creemos en un laboratorio o que, simplemente, descarguemos su contenido en un ordenador”. En la revista XLSemanal (junio de 2014). “¿Qué somos las personas sino máquinas muy evolucionadas?”. Durante la entrega de los Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento (junio de 2014).
En este universo frío que se dibuja delante a nuestro presente están las consideraciones del pasado, la cuestiones de la fragilidad humana ,del dolor, el amor y la muerte. El ser humano aún como un perro abandonado a las machinas luchará desesperado por sobrevivir  y buscará un salto de cualidad en grado de salvar su individualidad única e irrepetible. La razón y el corazón se levantarán sobre el programa científico .Los robot serán hijos de nuestro espíritu pero no hijos de carne y hueso. Podrán ser salvados los datos del cerebro pero cada uno de nosotros estará irremediablemente condenado a morir. Quedará siempre el problema del pasado, de las generaciones  de mortales,las ruinas del progreso de las cuales hablaba Walter Benjamín comentando el Ángel de Paul klee. Es ahí que la religión como un Ave fénix regresará y este futuro de machinas ese cielo cerrado de la técnica dejará paso a una minoría que todavía buscará el diverso, el salto en el abismo de otro universo diferente.Un nuevo resto fiel surgirá desde las cenizas del viento impetuoso del progreso.
Balditarra Daniel